lunes, febrero 11

Ojalá no pase algo qe te borre derrepente



[Es terrible llegar a tu pieza y acordarte qe ya no es solo tuya sino qe merodea los sueños de otras personas... qe además necesita un cambio de luc urgente para adecuarse a la vuelta de página del libro -o más bien al cambio de libro completo, algo así como cuando un grupo de música corresponde a cierta etapa de tu vida y cuando pasas a otra ese mismo grupo se vuelve nefasto- y qe para variar no está a como la dejaste la útima vez qe estuviste en ella]


Hoy día llegué a mi casa y solo qería dormir, me acosté y me qedé pegada brígido en la ventana, es bacán ver como se mueven las nubes con una musiquilla de fondo de voces de los cabros chicos qe juegan afuera de mi casa, no dicen cosas muy bonitas qe digamos, pero filo. derrepente escuché un ladrido y me acordé del rumpy... como qe me imaginé una historia bonita de esas de perros super estrellas, donde el Rumpy después de pasar una larga travesía llegaba a casa. era obvio qe no era cierto, se perdió tan lejos el pobre qe es imposible qe apareciera como la vez anterior, cuando se me perdió en el parque o'higgins y llegó como a los 4 días después. pero siempre qeda ese bichito, ese qe a veces te hace creer qe tu vida es una película y qe esas cosas pueden pasar, por qé no, y solo por compromiso para no decir después qe quizás ese día el rumpy volvió y yo no quise abrirle la puerta, me asomé a la ventana. mi perro tiene un ladrido tan característico qe lo hace ser único, es ( cresta había escrito "era") como el de un perro choro viejito y con bigotes. pero hoy comprobé qe un perro igual de kiltro qe él tenía uno muy parecido, sino es qe igual, y qe ya no era el único perro con ladrido de kiltro bacán.
puta mi perro.
el rumpy cuando estaba en sexto me iba a dejar al colegio qe qedaba cerca de mi casa, y cuando salía de clases siempre estaba afuera esperándome. yo me preguntaba como lo hacía con lo del horario, porque era imposible qe se qedara toda la mañana ahí esperándome, pero también era imposible qe calculara el tiempo. o quizás sí, por eso a veces no estaba, quizás llegaba antes o después.
con el rumpy pasamos hartas cosas, una vez me lo atropellaron, saltó lejos y mi mamá gritó, pero él tenía ciertas virtudes gatunas qe lo hacían tener más de una vida y salió ileso.

hay una historia qe yo no sé si creer... según mi mamá al rumpy le hicieron un mal de ojo, qe en realidad era para alguien de la famila pero qe recayó en el perro, mi washito estaba tan enfermito, no saltaba, no peleaba con los otros perros, no seguía a las perras ni tenía amores nocturnos ( era bien promiscuo el perro de mierda ) y entonces mi mamá salió con ese chiste. recuerdo qe estabamos mis hermanos y yo rodeando al rumpy mientras el estaba tirado en el suelo, le hacíamos cariño y cuando uno se lanzó al llanto los otros dos lo siguieron. mi mamá siempre dice qe le rezó tanto qe por eso de un día para otro se sanó, qe una señora dijo qe eso solo se quitaba con rezo y fé y esas cosas y qe no había otra forma. el asunto es qe al otro día se sanó y siguió su vida perruna con aires a gatuna, volvió a sus viejas andanzas, volvió a callejear y volvió a hacernos reír.
el rumpy es un personaje, no se puede perder así como así.
puta me odio.
el otro recuerdo haber dicho qe nunca había odiado a alguien, pero mentí, porque me odio a mi, a nadie más qe a mi.
Rumpy ¿ dónde estay güeón ? ojalá estís bien. te extraño más.



miércoles, diciembre 26

Pies y mi mamá.



debo reconocer qe extraño esa pena qe me hacía llorar como cabra chica, ayer estaba pensando qe la pena ya se me acabó pero qe ahora tengo otra hueá qe me está molestando.
no puedo dejar de mirarme los pies, y no puedo dejar de mover el dedo chico del izquierdo, ya se volvió manía.
bajo descalza a la cocina y siento la cerámica fría, mi papá me reta y me dice qe hasta cuando dejaré de andar descalza, yo no le respondo y abro el refrigerador, nunca hay nada rico y me da rabia porque cuando estaba mi mamá no faltaban los uno más uno o el néctar de naranja watts qe tanto me gusta. le tengo caleta de miedo a las arañas, sin embargo ando descalza todo el día, hasta en el patio, una vez casi piso una barata, no pude bajarme de la silla como en una hora.
últimamente siempre ando con los pies sucios, es como si los zapatos tuvieran barro, y a veces se me olvida y me acuesto con los pies coshinos. si estuviera mi mamá me retaría y me diría qe el detergente es caro y qe ella no es mi nana para andar lavándome las sábanas todas las semanas.
lo único malo de mi mamá es qe calza 35, entonces no podíamos compartir los zapatos así como las poleras porque yo calzo 37. igual me ponía sus chalas, no sé como pero lo hacía, y ella se daba cuenta después y decía qe se las iba a agrandar.
mi mamá me daba besos en los pies y a mi me daba cosquillas, pero yo nunca he dado besos en los pies, me da cosa, solo con las guaguas hago una excepción, es qe ni se parecen a los pies de los adultos.

Quisiera


Quisiera ser inteligente

Quisiera tener un don
Quisiera ser buena para algo
Quisiera cautivar a alguien
Quisiera sentirme bien
Quisiera estar contenta
Quisiera ser feliz.


sábado, diciembre 22

Números naturales



Sentada en la banca de la plaza encontré diez pesos, los tomé y guardé en mi bolsillo. Nueve minutos después de pensar en el dolor qe él me ocasionó me di cuenta qe faltaban ocho para las siete, y que iba muy atrasada a mi encuentro con la soledad. De seguro si hubiera salido a las seis hubiese llegado a tiempo, pero bastaron tan solo cinco segundos de mirar esa nefasta foto para hacerme llegar hasta aquí, a esta banca.

Cuatro años de mi vida junto a él, cuatro años qe ahora son nada.
Caminé rápidamente, si me apuraba qedaba la esperanza de qe aún estuviese allí. Sólo tres cuadras más y por fin volvería a ver sus ojos.

Y ahí estaban, su dos grandes ojos buscándome, suplicando perdón.
Un solo segundo bastó para hacerlo desaparecer.
Cero.


martes, diciembre 11

Camuflaje



A ti te agradezo mi palabra
los recuerdos
la piel
la nostalgia
el llanto
mi corazón roto.
Por ti tuve que aprender
a escribir en código
a decirlo pero no
para que no lo entendieras
y nunca descubrieras
que por ti
moría de amor.




lunes, diciembre 3

Piedritas en la ventana


De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que está ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas

quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos

está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca

está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana
abriré la ventana.

domingo, diciembre 2

Ausencia


Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.

¡Se te va todo, se nos va todo!

Se va mi voz, que te hacía campana
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos que se devanaban,
en lanzaderas, debajo tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.

Me voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron ni en llanos ni en sotos.

Sangre sería y me fuese en las palmas
de tu labor, y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese, y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,
¡y en tu pasión que retumba en la noche
como demencia de mares solos!

¡Se nos va todo, se nos va todo!

Harta de ellos.


Nadie es especial en realidad, son todos especiales y eso quita lo especial a todos los que supuestamente son especiales.


martes, noviembre 27

Adiós


"(...) Mi pecho desgarrado así, mi carne, mis venas dispersas...¡Ay, no, nunca tendría ese valor!
Extenuada me tendí largo a largo, gemí, golpeé el suelo con los puños cerrados. ¡Ay, no, nunca tendría ese valor!
Y sin embargo quería morir, quería morir, te lo juro."