miércoles, diciembre 26

Pies y mi mamá.



debo reconocer qe extraño esa pena qe me hacía llorar como cabra chica, ayer estaba pensando qe la pena ya se me acabó pero qe ahora tengo otra hueá qe me está molestando.
no puedo dejar de mirarme los pies, y no puedo dejar de mover el dedo chico del izquierdo, ya se volvió manía.
bajo descalza a la cocina y siento la cerámica fría, mi papá me reta y me dice qe hasta cuando dejaré de andar descalza, yo no le respondo y abro el refrigerador, nunca hay nada rico y me da rabia porque cuando estaba mi mamá no faltaban los uno más uno o el néctar de naranja watts qe tanto me gusta. le tengo caleta de miedo a las arañas, sin embargo ando descalza todo el día, hasta en el patio, una vez casi piso una barata, no pude bajarme de la silla como en una hora.
últimamente siempre ando con los pies sucios, es como si los zapatos tuvieran barro, y a veces se me olvida y me acuesto con los pies coshinos. si estuviera mi mamá me retaría y me diría qe el detergente es caro y qe ella no es mi nana para andar lavándome las sábanas todas las semanas.
lo único malo de mi mamá es qe calza 35, entonces no podíamos compartir los zapatos así como las poleras porque yo calzo 37. igual me ponía sus chalas, no sé como pero lo hacía, y ella se daba cuenta después y decía qe se las iba a agrandar.
mi mamá me daba besos en los pies y a mi me daba cosquillas, pero yo nunca he dado besos en los pies, me da cosa, solo con las guaguas hago una excepción, es qe ni se parecen a los pies de los adultos.

2 comentarios:

Pablo Seguel dijo...

nostalgia navideña
pequeñuela

nicole dijo...

yo igual estoy obsesionada con mis pies, tengo el dedo gordo super gordo, valga la redundancia, y me pinto las uñas, rojas, negras y me encanta, pero después me saco la pintura y estan amarillas, y eso me carga, y mi mama es un ser raro, qe aveces me causa una ternura inmesa y otras veces me dan ganas de golpearla y decirle que por favor madure